Google+
Valor Soja »Actualidad, Agricultura

El cambio climático es un fenómeno monetario

El cambio climático es un fenómeno monetario

En diciembre de 2015 las principales naciones del orbe firmaron el “Acuerdo de París” con el propósito de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para mitigar el impacto del cambio climático. Si bien ese marco está reconfigurando los sistemas productivos y comerciales a escala global, el mismo tiene elevadas probabilidades de fracasar porque, en lugar de atender las causas del problema, se focaliza en las consecuencias.

Esta historia comienza en julio de 1994, cuando representantes de 44 naciones asistieron a una conferencia de Naciones Unidas realizada en Bretton Woods (EE.UU.) para acordar que el valor de todas las divisas del mundo sería desde entonces fijado en función del valor del dólar estadounidense (la moneda de la potencia ganadora de la Segunda Guerra Mundial), y el dólar, a su vez, sería una moneda convertible a un valor de 35 dólares por onza de oro.

Eso implicaba que cada Estado nacional del mundo solamente podía definir el valor de su propia moneda en relación con las reservas de oro o de dólar estadounidense que dispusiera, es decir, en función de su productividad intrínseca.

En Bretton Woods se creó también el Fondo Monetario Internacional (FMI) con el propósito de garantizar que ese sistema no se desmadrara a causa de la pasión gastomaníaca de los políticos. Para eso se estableció que el valor de la moneda debía fluctuar en un pequeño margen respecto de la paridad oficial y que, en caso de ocurrir alguna urgencia financiera, el FMI podía asistir a las naciones en problemas a cambio de que éstas no desvirtuaran el equilibrio monetario por medio de una gran devaluación.

Para que el sistema funcione adecuadamente, claro, EE.UU. debía comprometerse a no bastardearlo. Pero con la guerra de Vietnam los gastos bélicos explotaron y la gran solución fue darle duro a la maquinita impresora de dólares. El desbalance cambiario pudo esconderse debajo de la alfombra por algunos años, pero llegó un momento que fue tan obvio que no hubo otra alternativa que blanquearlo.

En agosto de 1971, el entonces presidente de EE.UU., Richard Nixon, declaró formalmente que el dólar no era convertible en oro, rompiendo así el patrón “oro-dólar”. Y en 1976, en una reunión extraordinaria del Fondo Monetario Internacional (FMI) realizada en Jamaica, se estableció formalmente la libre flotación de todas las monedas del mundo. A partir de entonces, y hasta nuestros días, la única manera de determinar cuánto vale una moneda es por medio del valor de otra moneda, que a su vez debe valuarse según el precio de otra moneda, y ésta a su vez con otra.

Así quedó formalmente inaugurada una nueva época –vigente hasta la actualidad– en la cual los políticos pueden estafar a sus gobernados por medio de la emisión descontrolada de moneda, fenómeno que genera el caldo de cultivo ideal para crear grandes negocios financieros que prosperan, muchas veces, en desmedro de los que se dedican a producir bienes y servicios reales.

Este sistema estuvo a un paso de colapsar en 2008 (crisis financiera sub prime), pero fue salvado gracias una inyección masiva de liquidez instrumentada por la Reserva Federal de EE.UU. (“quantitative easing”). Y nuevamente estuvo al borde del precipicio este año para ser rescatado nuevamente con toneladas ciclópeas de emisión monetaria. Básicamente, se trata de hacer revivir a un drogadicto moribundo con dosis cada vez más potentes.

El combo de emisión monetaria bestial + especulación financiera descontrolada, además de promover la corrupción endémica, facilitó la asignación masiva de recursos hacia muchas actividades no esenciales que, lejos de fomentar el avance de la civilización, la degradaron para expandir una furia consumista que es el principal vector del cambio climático.

Todos los intentos para eficientizar procesos orientados a reducir la emisión de gases de efecto invernadero son útiles para tal propósito, pero carecen de sustento si no se enfocan en solucionar las causas de no sólo de ese problema, sino de muchos de los males que padecemos en nuestra época.

Ezequiel Tambornini

No TweetBacks yet. (Be the first to Tweet this post)

El mes en imágenes

Retenciones móviles para todos: los cereales pasarán a tributar una alícuota del orden del 11%Buena noticia para las naciones productoras de alimentos: el gobierno chino permitirá a las parejas tener hasta dos hijosYa no será obligatorio el uso de caravanas tarjeta: sólo deberá emplearse el sistema “botón” con uso opcional de tecnología por radiofrecuenciaSe complican las exportaciones argentinas de commodities agrícolas ante el doble paro de trabajadores del Senasa y aceiterosLos chinos no quieren intermediarios: la compañía estatal Cofco pasará a controlar las operaciones globales de NideraLos empresarios profesionales logran vender soja a precios hasta 90 $/tonelada superiores que los productores amateursTambo versus dólar: la depreciación del tipo de cambio favorece a los granos pero complica aún más a la lecheríaEl impacto de la devaluación: por tercer mes consecutivo el tambo promedio argentino pierde dineroComenzó la guerra comercial: China aplicó aranceles adicionales a las importaciones estadounidenses de carne porcina, frutas y vinosDesidia: veintiún intendentes de partidos bonaerenses de base ganadera aún no adhirieron al Documento Único de TránsitoAparecieron las condiciones de malterías para producir cebada cervecera por contrato: el precio a fijar no supera los 210 u$s/toneladaEl salario promedio registrado en el sector agropecuario argentino es de 10.027 pesos brutosLas exportaciones argentinas de carne bovina a China crecieron 627%: este año la nación asiática va camino a ser el primer comprador mundialLos fondos especulativos siguen poniendo muchas más fichas en la soja que en el maízUn estudio indica que en la zona núcleo pampeana la siembra directa no se emplea de manera sostenibleUn documento de la UIA asegura que “la industria es el sector que más tributa”Crecen las señales que indican un pronto cambio de fase de ciclo ganadero: la faena de hembras alcanzó el 48%El gobierno intentará suavizar la intervención del mercado de biodiesel para evitar la destrucción del sectorEn el último año se registró un fuerte descenso del índice de confianza de los empresarios agropecuarios argentinosEmbrapa alerta que el maíz guacho RR atenta contra el cultivo de soja: “Puede reducir hasta un 50% la productividad”Bloqueo comercial: en agosto las exportaciones brasileñas de proteínas animales a Rusia crecieron casi 14% para generar 65 M/u$s adicionalesSe profundiza la crisis láctea: Argentina ya está exportando leche entera en polvo a menos de 2000 u$s/toneladaCRA advierte que un nuevo impuesto al agro “puede traer consecuencias inmediatas” que “de ninguna manera son las que quiere tomar el sector”Diputados que todos deberían conocer: cuáles son los mejores proyectos agroindustriales que se presentaron en lo que va del añoEn lo que va del año la exportación argentina de girasol confitero generó 40 M/u$s: buenos precios compensaron un menor volumen El jueves regresa el mal tiempo: vuelve a complicarse el avance de la cosecha gruesaSe acabó el mercado climático sudamericano: fondos liquidaron posiciones compradas en soja para pasar a estar vendidosSe busca maíz de manera urgente: la retención efectiva del cereal en Necochea no supera el 10%